Están los que siempre usan la misma ropa, están los que llevan amuletos, los que hacen promesas, los que imploran mirando el cielo, los que creen en supersticiones, los que siguen jugando cuando se les acaba el aire, los que siguen luchando cuando todo parece perdido…
Como si cada vez fuera la última vez, convencidos de que la vida misma es un desafío.
Sufren. Pero no se quejan. Porque saben que el dolor pasa, el sudor seca, el cansancio termina. Pero hay algo que nunca desaparecerá: la satisfacción de haberlo logrado.
Durante el año nos esforzamos, poniendo cada uno lo mejor de sí. Nos esforzamos cada viernes, reafirmando día a día nuestro compromiso. Nos esforzamos pensando actividades, meriendas y juegos. Estuvimos horas armando materiales y respondiendo mails, planificando y preocupándonos por cada detalle de nuestro tan ansiado viaje. Viajamos en subte, colectivo y premetro para hacer de los proyectos locales momentos increíbles. Hicimos horas extra de Mitnadev, nos reunimos adentro y fuera de Hebraica. Disfrutando, claro, pero con mucho esfuerzo. Pusimos todo, nos entregamos en cuerpo y alma durante todo el año. Pero la satisfacción que cada uno de nosotros nos llevamos después de todas y cada una de las actividades que hicimos en el año, no se compara con nada.
Paso a paso conseguimos el objetivo de la solidaridad. Porque solidaridad es dar, mejor dicho, DARSE, darse por entero y sin medida, sacar afuera lo mejor nuestro, y eso hicimos sin dudas, nos dimos lo que necesitábamos para seguir entendiendo un poco más algunas cuestiones cotidianas que pasan a nuestro alrededor, y encontramos una razón más para seguir nuestro camino. Porque conocimos una forma distinta de ver y valorar las cosas…
Este año, tuvimos la suerte de poder viajar a la escuelita n° 571 de Perugorría, Corrientes, y vivir miles de experiencias fantásticas. Pero por sobre todas las cosas, descubrimos lo simple que es sacar una sonrisa y lo difícil que es olvidarla. Lo mucho que significaba una sonrisa para todos nosotros, y lo fácil que era conseguirlas. Aprendimos también que no tenemos la solución a todos los problemas del mundo en nuestras manos, pero frente a los problemas del mundo tenemos nuestras manos, nuestra predisposición, perseverancia e inercia que esperamos y creemos que se notó y dejó una linda marca de la que nunca nos vamos a olvidar acá en Buenos Aires ni ellos allá por Corrientes.
A pesar de ser unas barbies, a lo largo del año pudimos demostrar todo lo que se somos, el grupazo que con el esfuerzo y compromiso de todos fuimos formando, donde en este equipo que es el intermedio menor, cada uno aporto todo lo que tuvo, nos entregamos y acoplamos a la perfección. Nos entendimos, desde el primer viernes que estuvimos todos en la misma sintonía, y eso fue lo que nos permitió tener el viaje y el año tan lindo que tuvimos.
Durante todo este año, Nos dimos cuenta de que cuando cada uno soñaba solo, era tan solo un sueño. Pero aprendimos que si soñábamos todos juntos, estábamos comenzando esa nueva realidad que todos estábamos buscando.
¿Qué les queda a los jóvenes?
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar, abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan, abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno,
sobre todo les queda hacer futuro
R u m b o a l s o l
Datos personales
- Micaela
- Se puede encontrar a este espécimen en el fondo del bosque, en la última planta de una palmera, colgada comiendo una banana. Ella tiene un look particular: medias bordó, vestidito hippie, pelo corto, guitarra bajo el brazo. Toda una rompecorazones... De boliche en boliche, le gusta el morfi, no estudia ni en chiste. Cuenta con un poder misterioso: no toca ni un libro y no deja de aprobar. Ella tiene un caparazón de madera y un corazón de melón. Mirando de reojo, tantea el territorio, para después mostrarse así de loca, buena, divertida, sencilla y apasionada, como sólo ella es.
Tanto fumar y tanto reir; y tanto mirar tu boca.
Sostener que son mi paz
Y poco a poco aprendieron que, para llegar al cielo, sólo hacía falta dar vuelta el mundo
Quitar los escombros, dentro de lo posible; porque también habrá escombros que nadie podrá quitar del corazón y de la memoria.



1 anotacion(es):
qué real que es todo esto. pensar que vivimos como si fuesemos todos barbies o kens pero hay otra realidad tan cerca nuestro, que nos rodea que muchos no pueden ver. este proyecto sin duda esta hecho para mi y quiero formar parte. juro que cuando vi el video sentia que estaba ahi, en corrientes con ustedes. se que no es lo mismo no haberlo vivido pero son tantas las ganas que tengo de hacerlo que me pasa esto. fue un placer haber estado en esa fiesta y ver todo lo que vi, fue realmente emocionante. siento orgullo de que mis amigas tengan tanto amor y tanto por dar. gracias por haberme mostrado todo esto, de corazon muchas gracias.
MITNADEV 2010 ♥
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(los insultos no valen la pena)